domingo, diciembre 04, 2005

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Frédéric
Brenner.
©


Polaf:

Nos vamos quedando solos. Tú, yo, el resto del mundo. La vida se está volviendo un privilegio nuestro, de nosotros, los unos cuantos.

11 comentarios:

Polaf dijo...

que hermosa esta foto... el angel y ese hombre al fondo... ahora tengo para pensar el resto del día. Es como construir cuento.

idou_picio dijo...

Tú misma, Polaf, eres parte de un maravilloso cuento.

alma dijo...

Me recordó esa clase de sueños, en que viajas por largos túneles y aparecen seres de otros mundos...

Zuriñe Vázquez dijo...

Que extraña foto, me parece un sueño en Venecia. Uno de esos cuentos góticos que nos hacen vibrar. Inteligentes comentarios me dejas Idoupicio. Chico listo.
Abrazos

Polaf dijo...

Un beso.

La Lejana dijo...

Dibujar un borrador de tus cabellos con mi pluma...
era por el post pasado.
un gran gran gran saludo

idou_picio dijo...

Mensaje de Magda que llegó a mi correo: «Muchas gracias por el enlace, te lo agradezco mucho, ha sido una grata sorpresa.

Ahora APOSTILLAS anda por acá: http://apostillasnotas.blogspot.com, por si gustas visitarme.

Intenté tres veces enviarte un mensaje en tu blog para saludarte y
agradecerte, y no me dejó, no se a qué se debió, por eso me permito
escribirte.

Magda
--
Dra. Magda Díaz y Morales
http://www.garciaponce.com
http://apostillasnotas.blogspot.com
»

Magda, muchas gracias por no desistir con tu mensaje. Ya he visitado su blog y más adelante --mañana seguramente-- te dejaré unos comentarios en varios de tus mensajes.

Zuriñe, esta foto me resulta casi onírica y ambigua. Creo que es una de las mejores que he hallado en la web. Gracias por tu comentario.

Polaf: Mi blog ya tiene la impronta de tu presencia, su pizarra negra se va acostumbrando tanto a tu mirada como a mis palabras.

Lejana: Es un gran placer verte por aquí. Te esperaba y de cierta forma te añoraba.

Saludos.

Polaf dijo...

Gracias por el honor. Por abrir el paso a mis miradas y permitir que jueguen con tus palabras cuando estas se cansan de pensar. Mis páginas encuadernadas en rojo, tambien se acostumbran a tu presencia. Esa sobriedad y delicadeza tan particular.

Anónimo dijo...

Mientras me deshago. Yo no había notado que eso era un ángel (no sé si angel lleva o no acento). Me parecía un pato, una botarga (no sé si así se escribe botarga). Me hacía pensar en sentirse ridículo, ajeno, fuera de tono, en medio de la calle (eso ha de hacer a uno sentirse solo). No sé. A uno también debe hacerlo sentirse solo no entender nada y no poder hacerse entender, captar las cosas de manera distinta, distorsionada. En fin. No vine aquí a comentarle mis frustraciones. Sin embargo, sigo pensando que eso es un pato. Y ¿sabe usted que cuando se enoja su mirada se ve amarilla? -Ya sé que no va acontestar-.

Saludos

Anónimo dijo...

Para que no haya malos entendidos:
Su mirada, no la del pato, eh.

Anónimo dijo...

Debí poner: "pato", porque, pues no sé si es pato o ángel...