viernes, diciembre 08, 2006

Diálogo entre una hada y un duende








Escenario: Lugar cualquiera donde la imaginación no se sienta acechada.

Una hada podría preguntar así

HADA:
Sobre la mirada de los niños
Hoy me hice una pregunta: (bajo el postulado kantiano):

¿Cómo es posible que un niño pequeño se dirija a nosotros a través de la mirada?
¿Por qué lo primero que miramos al cruzar la vista con alguien son los ojos?
¿por qué no la nariz, la boca, los brazos? ¿Por qué los ojos?
¿Por qué aún los seres menos socializados del mundo -que son los bebés- ya dirigen su observación hacia la mirada del Otro?

¿Qué principio filogenético rige esta herencia de comportamiento visual?
¿Por qué los malditos (benditos) OJOS? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

Alguien digáme

05 noviembre


Un duende podría responder más o menos así

DUENDE: Tus preguntas me hicieron pensar porqué, también, tenemos un lenguaje completamente visual cuando nos referimos a hechos calificados como "verdaderos". Es decir, ¿por qué cuando no entendemos algo decimos que tal cosa no la "vemos" clara, o por qué cuando algo es "verdad obvia" decimos que es e-vidente, "visible"? ¿Por qué lo "oscuro" es sinónimo de "incomprensible" y lo "claro" sinónimo de comprensible"? ¿Por qué el acto de razonar, la reflexión, se aprecia como un reflejo visual, o por qué la reflexión tiene algo que “ver” con la “contemplación”?


Descartes, en su Discurso del Método, parte de que sólo se puede aceptar como verdadero aquello que sea "claro" y perfectamente "distinguible" para el entendimiento. Pareciera entonces que la inteligencia tiene un tipo de ojo que puede "ver" la verdad, y la "visión" de este supuesto ojo es un poco distinta a la visión que tienen nuestros ojos convencionales (esos ojos míos que terminaban distrayéndose cuando te veían). En otras palabras, una cosa es lo que los "ojos" de la inteligencia ven, y otra, lo que los ojos de nuestro cuerpo ven. Descartes piensa que éstos segundos no son de fiar porque muchas veces nuestros sentidos fallan, que a veces vemos cosas que no son verdaderas, que la única "vista" de fiar es la de la inteligencia...

Desde el punto de vista kantiano, ésta "vista" que tiene la inteligencia es propia del "sujeto trascendental", que éste sujeto trascendental tiene una especie de visión trascendental.

¿Y tendrá algo que ver esta visión trascendental con tu pregunta planteada. Pus yo creo que sí. Al saber que nuestro conocimiento es "visible" es probable que busque constatarse a través de la mirada hecha a nuestro interlocutor, no a sus ojos, sino a la visión intelectual del Otro que mencionas. Y es que tal vez no sea que buscamos los ojos del Otro sino que nuestra inteligencia busca la inteligencia del Otro. Eso que llamamos "ojos del alma" sea lo mismo que los ojos de la inteligencia.


Será entonces, por esa manía "trascendental" que tanto gusta a Kant hallar hasta en las cortinas, que el "sujeto trascendental" es completamente visual porque nuestra facultad de conocer –CONOCER, en su sentido más amplio– es completamente visual, no olfativa, gustativa ni táctil.


Pero no sé, no sé… Tú preguntas cómo es posible que un niño se dirija a nosotros a través de la mirada, indagas la razón de por qué nuestra mirada busca los ojos del otro. No sé, pero con unos ojos tan bellos como los tuyos es difícil no buscarlos. Yo me postulo para buscar la verdad en tus ojos, ser un filoftalmósofo, un amante de la sabiduría ocular, o mejor aún, yo me postulo para ser un poeta de tus ojos, un poeta loco que hará cabalgar sus letras en el aire, letras suyas que serán de tu propiedad por llevar la impronta de tus ojos. Buscaría tus ojos, y tal vez terminaría envidiando mi reflejo en tus ojos por el sencillo hecho de estar él –mi reflejo– depositado en tus ojos. Pero no sigo, no sigo que me siento como un niño al que le cuentan una hermosa historia de sofoscopía contemplativa, porque sé lo fácil que es perder la cabeza contemplando tus ojos.


Saludos cordiales, evidentemente.

18 noviembre 08:54 a.m.

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P. D: Claro, es posible que después hiciera también un tratado rinosófico acerca de tu nariz. Haría un poema, también, que alabara tus manos que tanto admiro y culminaría mi labor con un especie de réquiem contemplativo acerca de tu boca, de los armónicos de tu voz, de tus labios, réquiem que fenecería en el momento que dibujara con mi mano el contorno de tu boca para volver a empezar.

domingo, diciembre 03, 2006

Duendes




Hablado de coincidencias, nuevamente.

Se dice que uno puede crear un duende guardando una de las plantas que nace en la Noche de San Juan (23 de junio). La botella debe ser de vidrio y de color negro, debe estar cerrada toda la Noche de San Juan y, al siguiente día, saldrá un duende creado para ser tu sirviente. Esta fecha está relacionada con el nacimiento de Juan Bautista y el solsticio de verano HN (21 de junio).


Para los griegos este solsticio era considerado como la “puerta de los hombres”, puertas que una vez abiertas comunican con “el otro lado del espejo”, impregnando con un aliento sobrenatural cada lugar del planeta. Por eso, esta fecha está relacionada, según, por energías solares actuando sobre la tierra que nos introducen en las relaciones mágicas de la realidad. “es la noche en que los entierros arden, el Diablo anda suelto y los campos son bendecidos por el Bautista.”

Otra explicación es que, justamente en el 21 de junio es el día más largo y el sol se ubica en el Trópico de Cáncer, empezando los días más cortos, por eso los hombres encendían fogatas y hacían procesiones. En el cristianismo, la noche del 23 para el 24 de junio tiene una tradición milagrosa pues, se dice, Zacarías, padre de Juan Bautista, recuperó la voz después de haber dudado de su mujer quien anunció que tendría un hijo.


El caso es que esas fechas tiene, para algunos, un aura mágica, y para mí algo curioso y casi cabalístico. No sé, eso de las coincidencias me dejan un poco pensativo, sobre todo a mí, que nací el 23 de junio, un día que, parece, está cargado de cosas, inesperadas, fantásticas, sorpresivas. Y si a eso le agrego que nací bajo el Dragón dentro del calendario chino… pues ya está, que me siento muy afortunado.

Los duendes, para los celtas, son guardianes del bosque y la naturaleza; pero no sólo son como esos pequeños seres, sino que lo son las plantas, las flores, y por eso los vikingos veneraban a la naturaleza. Yo en lo personal no dejo de asociarlas con las hadas. Se comenta que algunas de ellas fueron mujeres antes de ser hadas y pueden ser desencantadas el mismo día, la Noche de San Juan.


A veces me he puesto a pensar que si un hada me hablara y me dijera que soy medio platónico, no se qué haria, definitivamente.


jueves, noviembre 23, 2006

Mozart

Escenografía para la ópera, de Schinkel, para el estreno
en Berlín en el año 1815, con La Reina de la Noche


Cosa curiosa, cosa curiosa.

Este ha sido el año Mozart y no pasa semana que no vea cartel, concierto, anuncio de película en tv o programa de televisión sobre su prodigiosa vida. A mí en lo personal me ha llamado la atención su relación con los masones. Y no es para menos, sobre todo cuando te das cuenta de qué personas notables han estado en su legión (aunque los cristianos no les envidiarían, por cierto). Umberto Eco hace mención de ellos en el Péndulo de Foucault y le deja a uno la sensación de que la misión del mundo está escrita con “m” de masón… hablo en tono cuasi sarcástico, por supuesto.

El caso es que entré a una páginas de masonería mexicana (porque, según ellos, el destino de mi país se ha esbozado desde sus logias) y parece que está difícil acceder a esos niveles espirituales. Te piden algunas cosas que yo no tengo –sobre todo dinero– y sólo me queda especular a partir de los pequeños indicios que veo.

Pero no me desvío. Decía que me llama la atención la vida de Mozart y su relación con los masones. Además, su muerte no deja de ser una cautivante historia de suspenso. Se comenta que el Réquiem mozartiano le causaba cierto desvanecimiento emocional, en parte también por la sensibilización religiosa que había adquirido en la logia y por sus problemas económicos. Además, mientras escribía su Réquiem elaboraba a la par de la Flauta Mágica, y no es para menos que ella tenga muchas referencias masónicas. En fin, esta mi cuestión especulativa sobre los masones y Mozart es de ahondar en futuras lecturas. Mi primera aproximación –real– con Mozart fue con la Flauta Mágica. El Ave Verum, El Réquiem y algunas otras obras ya eran de mi conocimiento, pero con Die Zauber Flöte supe lo que era Mozart, en verdad lo supe. Ahora veo su obra conjunta y al propio autor de manera distinta.


El fin de semana que pasó vi la representación de la Flauta Mágica, no del todo bien representada, pero es de notable manufactura la obra. Dejo aquí el vínculo para el libreto completo de Die Zauber Flöte, además de una pieza musical (Der Holle Rache) que pueden bajar aquí.
Y en estos vínculos de YouTube se encuentran dos videos, ambos sorprendentemente interpretados por Diana Damrau

miércoles, noviembre 22, 2006

Estadísticas

Es de llamar la atención es el tipo de personas volátiles que llegan a mi blog. En su mayoría llegan por la etiqueta de "Kevin Carter" en Google. Otros más llegan por la traducción de Un bel di vedremo de Madam Butterfly. Unos últimos llegan a través de páginas francesas en cuyo buscador está indicado con la palabra vouyerismos. Éstas últimas llegan y prácticamente se van, la desnudez intelectual no es importante, ni las palabras son tan cautivantes como la imagen. Fuera de estas visitas, mi blog es casi un silencio solitario de panteón o algo así. Salvo Polaf, mi incondicional compañera de viaje, este espacio es casi un paraje bendecido por el tránsito efímero.

Creo que esto tiene algo de bueno. Un blog, me parece, que tiene muchas visitas termina siendo esclavo de sus aficionados y, creo, el autor deja de escribir para sí. Se vuelve un blog comercial, que vende cosas, palabras, ideas. Que vende y busca retener espectadores como las compañías de telemarketing o como los escaparates comerciales. No es lo que busco ni lo que he buscado. Hay gustos exclusivos y exclusivistas. Prefiero a los curiosos que no regresan...

En fin, y sólo por travesura viperina, coloco casi ad infinitum, lo que sigue, sólo para molestar a los amantes de los buscadores:
Kevin Carter, Kevin Carter, Kevin Carter, Kevin Carter, Kevin Carter, Kevin Carter, Kevin Carter, Kevin Carter, Kevin Carter, Kevin Carter, Kevin Carter, Kevin Carter, Kevin Carter,Kevin Carter,Kevin Carter, Kevin Carter.
Y, claro, no falta un poco de…
Un bel di vedremo, Un bel di vedremo, Un bel di vedremo, Un bel di vedremo, Un bel di vedremo, Un bel di vedremo, Un bel di vedremo,Un bel di vedremo,Un bel di vedremo,Un bel di vedremo.
Y por último:
Vouyerismos, vouyerismos, vouyerismos, vouyerismos, vouyerismos, vouyerismos, vouyerismos, vouyerismos, vouyerismos, vouyerismos, vouyerismos, vouyerismos.

miércoles, noviembre 15, 2006

Zadok the Priest

Uno de mis grandes placeres es el canto. El sábado pasado estuvimos en la Catedral de Cuernavaca. Dejo vestigio de tan acontecimiento pues para mí el canto es ya, en si, un gran acontecimiento. Dentro del repertorio de se presentó fue una de las que más me gusta: Zadok the Priest, de Händel.

En este vínculo puedes encontrar algunas interpretaciones que realizó la Coral Polífónoca Guijonesa.

Zadok the priest
and Nathan the prophet
anointed Salomon, king.
And all the people
Rejoiced.
En os dos cuadritos que están al final están dos fotos del vestigio manifestado. El coro Académico de la UNAM no se ve porque esta a espaldas de la orquesta de la Escuela Nacional de Música