sábado, septiembre 06, 2008

Si Adelita fuera mi novia...

Ma'nque no fuera la adelita... Que el instante que se deja capturado en la mirada de esta mujer es lo que lleva a la fotografía hacia niveles de un mito inconcluso.

Mientras el fondo es tranquilo y silente, mientras las mujeres contuvieron un perfil estático y mudo, siendo capturadas por el tiempo, ella se mantiene en un incomprensible movimiento, justo como el Tiempo. Su mirada displicente abandona el cuadro, se sale de éste para depositarse en otra cosa. Es como si ni siquiera le hubiera interesado que fuese observada. Lo que ve allá es más interesante, es como una búsqueda.

Metáfora de quien se asoma al destino, su mirada se distancia hacia un hado lejano e incierto, a ese mismo destino al que me asomo yo a través de los ojos de ella.


Según Wikipedia, la Adelita fue Altagracia Martínez o Adela Velarde. La foto es atribuída a Jerónimo Hernández, y se piensa que fue sacada en 1912.

En esta página se habla un poco sobre la historia de este retrato.

2 comentarios:

franco dijo...

hola che como estas espero que bien yo aca recorriendo este exelente blog y deseandote la mejor de las suertes que sigas con el mismo trabajo y esfuerzo era eso nada mas ha y te espero en el mio chau suerte

idou_picio dijo...

IDENTIFICAN AL VERDADERO AUTOR DE LA FOTOGRAFIA DE LA ADELITA.

*Concluyen los desatinos alrededor de esa emblemática imagen de la Revolución Mexicana de Jerónimo Hernández

*Tal vez fue una cocinera de las tropas huertistas: Miguel Angel Morales

Ni soldadera, ni Adelita, ni prostituta, sino posible cocinera de las tropas huertistas. Ni 1910, ni 1913, sino 1912. Ni Agustín Víctor o Miguel Casasola, ni Abraham Lupercio, ni Heliodoro Gutiérrez, ni Fernando Sosa, sino Jerónimo Hernández.

Así podría resumirse la azarosa historia de una de las fotografías más emblemáticas de la Revolución Mexicana y cuyo verdadero autor acaba de ser dado a conocer por el investigador Miguel Angel Morales en un artículo del más reciente número de la revista Alquimia, que dirige José Antonio Rodríguez.

La fotografía de Jerónimo Hernández fue publicada por primera vez el lunes 8 de abril de 1912 en el diario maderista Nueva Era, y da cuenta de la partida, el sábado 6 de abril, de tropas del general Victoriano Huerta de la estación de Buenavista rumbo a Chihuahua. Las tropas iban a combatir al general Pascual Orozco, que se había sublevado contra el presidente Francisco I. Madero.

Sin embargo, en la mesa de redacción de ese diario, que tiempo después, en 1913, sería incendiado por seguidores del golpista Victoriano Huerta, un redactor le puso el inspirado título ''Defenderé a mi Juan'', de donde se derivaría la historia de desatinos que hoy concluye gracias a Morales.

Fue así, cuenta Morales, que 48 años después, en 1960, la famosa imagen comenzó a reproducirse para representar a las Adelitas o soldaderas en publicaciones como las enciclopedias Historia gráfica de la Revolución Mexicana e Historia gráfica de México siglo XX, o libros como Las soldaderas, de Elena Poniatowska.

MISTERIO POR RESOLVER.

Para Miguel Angel Morales, la ahora famosa mujer ''debió pertenecer al carro-cocina, es decir, formaba parte de las cocineras que iban en ese tren. No en balde sus compañeras llevan canastos, seguramente con alimentos''. Y más adelante: ''No se conoce ni el nombre ni la trayectoria militar de esa mujer humilde''.

De Jerónimo Hernández el investigador señala que ''quizá no sólo fue el fotógrafo oficial de Nueva Era, sino que también debió de ser jefe de fotografía de ese diario''.

Cuenta que en octubre de 1911 Hernández formó parte de los fotógrafos de diarios y revistas que conformaron la Asociación Mexicana de Fotógrafos de Prensa, fundada y presidida en ese tiempo por Agustín Víctor Casasola.

Hernández también es autor de la famosa foto del presidente Madero llegando al Palacio Nacional, donde estaban atrincherados los traidores, el 9 de febrero de 1913, cuyo crédito también se le había escamoteado.

La tarde del martes 18 de febrero de 1913, día en que Huerta asumió la presidencia interina, seguidores de éste incendiaron la oficinas de Nueva Era, ubicadas en Balderas y Artículo 123. Después de esa fecha, la vida de Hernández se volvió un misterio por resolver.

En este número 27 de Alquimia, fechado en mayo-agosto de 2006, aunque se acaba de publicar este febrero, se recuerda la celebración de los 30 años de la Fototeca Nacional, realizada en agosto pasado.

La revista fue presentada el miércoles pasado por su editor, José Antonio Rodríguez, el poeta Benito Taibo y la especialista Rebeca Monroy.